"Sendero"
Cuánto anhelé el día de mi oscuridad, Donde el frío heló el presente cotidiano, Enmarañó con su tiniebla sensual mi amanecer, Y bendijo de dolor mis vidrios rotos. El gris sacudió al firmamento, Y el antaño somnoliento volvía a la vida En total armonía, besaba mis heridas ¿me hallé feliz ante ti, quimera? Odiosa efigie, hecha de cartulina, Amena, adornando la covacha venciste Yo te incineré, y tu mortecina luz te quemó Con las manos en los bolsillos guardé mi lamento. Visceral sendero, Corriente de lo eterno, ¿Volverás a llenar la luz Con tu gris rostro? Yo ya te espero…de nuevo.