Cielo de aerógrafo
Cuando caminamos felices en la alameda embadurnados de cáustico y barroco amor estamos tan insuflados... tú en mis ojos, yo perdido en tu ser amplio Y aparece ese cielo de aerógrafo con una presencia tan solemne que nuestra pérfida superficialidad se calla ante lo sublime Se me ocurre pintarte un cuadro de ese cielo de tono caramelo y te lo declaro cautivado con seriedad tus ojos se pierden en una sonrisa de inminente beso y sugieres que ya no use el óleo distante y complejo, que tome el agua de la acuarela entre mis manos como tomo tu vientre y nuestro futuro y le de ondas de colores a un cielo difuminado Otra vez el silencio, nuestras risas... Instantes intensos que suelen coronar una empinada cuesta de mis ausencias autoinflingidas, de tu dolor por mi madurez, del sutil ser que nace entre los dos y le damos forma de león, que vuelve recurrente tras las discusiones y el dolor que sin proponérmelo margino en e...