!Yo no soy el Troll, tú eres el Troll!
Un adagio capital en la era de Twitter es "no alimente al troll". Quienes vamos por la vida en esa red social con nuestro nombre y apellido completos, mas nuestra foto real (cual solicitantes de empleo...hay algo de eso, sí) debemos ser cautos a la hora de interactuar con ¿personas? que se autonombran "Dr. Escopolaminante", "Mr. DemusKratus" o "LongoColordelaTierra" y menudencias del estilo. A veces "Sr. Robot Ultramoderno" podrá escribir algo con lo que estemos de acuerdo, e incluso le arrojemos ese copo de dopamina llamado "corazón" o "like"; Pero esto puede jugar en nuestra contra si vamos más allá, así, a Usted amigo twittero de nombre y apellidos completos, le recomiendo no alimentar ni en términos positivos, ni en términos negativos, al troll. Este hilo nos demuestra de cuerpo entero la lógica de la construcción paralela de la personalidad de la jungla áspera de Twitter; el autor dice unas verdad...