Perenne
¿Cómo olvido ese beso del ayer?
que se grababa en el hierro de mi memoria,
con tu calor abrasador...dispuesto a todo.
Eras luz entonces, salpicada de colores.
Cubro mis días con inmensas lozas de rutina,
pero ágil se viene a mí la melodía de ese encuentro
éramos dos almas cargadas de ilusión y juventud.
Saboreando el dulce sabor de un beso con amor.
¡Me recorre estrepitosa esa canción!
acordes de guitarra que razgan mi corazón,
vuelven musicales a tus labios perfumados,
y abrillantan tus negras pupilas perfiladas en la noche.
Tan llena fuiste a mi presencia quella vez,
¡qué absoluto fue ese momento!
tañían sus guitarras los aedos,
nos contaban el viejo cuento del enamoramiento.
No puede haber, sin embargo, tanto color sin un precio,
debía imponerse el dolor a ese momento,
solo así tu rostro sonriente habría de ser recordado
un momento memorable, en un ayer colorido.
Hoy de gris salpicado
recorro la bruma del presente,
recordando ese beso, de los enamorados.
(Imagen: Gustav Klimt, "El Beso")
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