Julia
Me gustan los lunes y los martes,
Porque en medio de la ceniza que cubre todo en la rutina,
Veo tu rostro de Julia en 1984.
Igual que yo te embutes en un uniforme de cancelación
Y padeces del régimen colosal
Que el sueldo básico nos obliga a interpretar
Tu rostro se pone la máscara de la esfinge
Y somos modelos
De un mundo sin oportunidades
Me atasco en mi corbata reduciendo mi creatividad
Y veo que tu anhelo de irte al llegar la hora,
es tan fuerte como nuestra opresión.
No pienso hablarte más de lo necesario
Trabajando en el ministerio del pensamiento
Toda duda se complementa con rumores
Estoy enmarañado en una nube de frustraciones,
pero ver tu rostro conflictuado
entre tu juventud y tu madurez me reconforta.
No digo que disfrute tu sufrimiento
pero dicen que las penas compartidas son más llevaderas
Aunque apenas si te saludo cuando nos hemos cruzado.
Esperaré ingenuamente, hasta el final de mi trance
Que en un momento inesperado, y de manera furtiva
me extiendas un papel arrugado, con aunque sea dos miserables palabras.
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