Emociones y sesgos
Las emociones son importantes, nos comunican cosas. Los tipos de PIXAR y su equipo de psicólogos la tenían clarita.El manual de psicología reconoce 6 emociones primarias y poco más de 30 emociones complejas.
Escribo usualmente para canalizar las emociones más complejas, y escribo también como una herramienta requerida en el manual de inteligencia emocional. No me veo dando una clase de valores o de desarrollo humano, sin aplicar las estrategias del texto o dejando de escribir en este blog. La oscuridad de muchos de los pasajes de este blog, que han partido, entre sus críticos más feroces, desde un canto egóico hasta una mera estretegia del pavo real (cada quien muestra lo que puede) a mí me dan otro mensaje. Este blog empezó su andar hace una década siempre con un puñado de lectores, unos amigos, otros conocidos, que, para mí, es una vía de escape hetrodoxo, o al menos empírico, para tratar de sobrevivir en la frialdad del cosmos.
Un lector (no puedo identificar su género) me escribía, en entradas muy antiguas, que me amaba por el mero ejercicio de leerme. Creo que esta persona estaba equivocada, pero no dejó de ser llamativo lo que mis emociones revolcadas y esparcidas a lo largo de estas líneas pueden generar a otras personas. Nunca he subestimado el valor de expresar mis emociones pero, la sociedad en realidad no le da nada al escritor, y de esa nada, mucho menos al escritor aficionado.
Si acaso esas últimas líneas suenan a "resentimimento" , como se han dado en llamar quienes usualmente se ponen del lado del explotador para comprender y definir el mundo; habría que decir que aquí entra el otro elemento del nombre del blog. Un sesgo es una creencia que delimita (o amplía?) nuestra búsqueda de conocimientos. Aprender (y comprar, trágicamente) son actividades emocionales. No me interesa aprender aquello que me causa aversión, y viceversa, me interesa mucho, e investigo hasta el fondo de la cuestión, aquello a lo que estoy inclinado. Aprender es elegir un sesgo en especial. No limitemos la idea de sesgo a "barrera" o "venda de los ojos de la objetividad". Sesgo es el prisma apasionado con el que el ser humano (ser emotivo) mira la realidad.
Yo me he sesgado en la vida, a favor del ser humano, a favor del amor, a favor de la pasión y la entrega voluptuosa del ser sobre su mundo. Yo me he sesgado en el imperativo vitalista nietzscheano: ¡A vivir!.
No me sesgo a la hora de entender que el mundo es un aprendizaje y un ente en movimiento,como ya advierte Heráclito, no me sesgo tampoco cuando pienso que la realidad tiene un color y una perspectiva que, según dijo Ortega y Gasset, nos envuelve en una circunstancia espacio-temporal. Yo no logro salvar mi realidad porque la sé escasa, pero la realidad me construye y me moldea casi, a su capricho.
Entonces, un sesgo es un motor, en cierta medida. María Fernanda Restrepo estaba "sesgada" por algo tan "inobjetivo" como el amor a sus hermanos desaparecidos. Ese "sesgo pasional" del que se burlan los policías y los entes que han tratado de amainar su búsqueda, ha sido el motor para ir desentrañando una verdad tan oculta como un Estado pueda ocultarla.
Emociones y sesgos, entonces, a tantos años de iniciado este blog, piélago remoto; siguen siendo las dos brújulas desorientadas a propósito con los que este pirata disfrazado de marinero, surca el oleaje de la vida. Yo no detengo este barco, aunque la tecnología me hable hoy por hoy de aviones, viajes espaciales y telecomunicaciones. El barco figurado es una tecnología ya anacrónica como lo es el blog. En la era de hablarle a una cámara con pequeños destellos, prefiero seguir ocultando el perfil irregular de mi yo corpóreo tras un montón de símbolos que tu mente descifra al leer esta pantalla, querido lector.
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